NORUEGA, UN PARAÍSO NATURAL EN EUROPA

Anocheciendo- amaneciendo

Noruega, un país de tan sólo 5,6 millones de habitantes en 2025 en una extensión similar a tres cuartos de la de España, ha conseguido robarme el corazón el pasado verano. Seguramente en invierno será otra historia, por la cantidad de nieve, pero desde el 15 de mayo hasta el 15 de septiembre es una maravilla.

Posee miles de kilómetros de costas para todos los gustos, con playas turquesas infinitas de finísima arena blanca y acantilados, fiordos enrevesados, montañas imponentes, lagos inacabables donde el cielo y el bosque se reflejan apaciblemente en sus prístinas aguas… Y todo esto ofrecido en días sin fin, a veces sin puesta de sol, inagotables, que aportan a nuestro organismo la energía necesaria para acometer todas las actividades posibles.

Lago Agvatnet

Este país abruma con su naturaleza brutal, casi intacta en muchos lugares, preñada de exuberante flora de mil colores, y una fauna muy diversa que sale de vez en cuando a saludarnos a nuestro paso.

Además, el visitante cuenta con la complacencia de una población tranquila, sosegada, educada y cordial, que lo abraza y le transmite los valores que hacen de este territorio, más hoy en día, un lugar maravilloso y una visita que se puede prolongar en días sin fin, con el mar en calma, las excursiones variadas, las montañas nevadas y todo lo que lo envuelve, en un paraíso a sus pies.

En este viaje mi destino era la franja central oeste de Noruega, formada por la costa fiordina entre Narvik y Bodø, hasta Tromsø, además de las islas Lofoten, y las Vesterålen, y Senja, más al norte, menos turísticas que el primer archipiélago, pero más auténticas por eso mismo.

Lofoten flores

Como buscábamos una inmersión completa en la naturaleza, me decidí por recorrer esta zona en camping. La acampada libre está permitida por todo el país, con lugares perfectamente acondicionados. Es un recorrido ideal para sentir la libertad, la belleza paisajística y el máximo respeto al entorno natural que nos iba envolviendo.

Como por mucho que escriba, es difícil que logre que estas sensaciones os inunden, os invito a recorrerlo y vivirlo en persona, y os aseguro que no os decepcionará.

Por si sirve de ayuda en vuestra programación del viaje –aunque está muy bien dejarse simplemente llevar en el momento, y es fácil hacerlo con la acampada libre-, os detallo la ruta que realizamos en varias etapas, y los lugares que visitamos allí.

Paisaje Evenes

Día 1.- Vuelo al aeropuerto de Harstad/Narvik-Evenes. Es un pequeño aeropuerto, poco más que un hangar de tamaño mediano en medio del campo, cerca del pueblecito que le da su último nombre. Se trata de un aeropuerto low-cost en general, y es un sitio tranquilo para comenzar el viaje. Recogemos una furgoneta muy nueva en Enterprise en el mismo aeropuerto. Dormimos en Evenes.

Ferry

Día 2.- Evenes, Liland, Lenvika, Bjerkvik. En la pequeña ciudad de Narvik compramos el material de camping que nos faltaba, como un fogón, butano, comida, etc. Atravesamos el larguísimo Skjomkjan silta (uno de los numerosísimos puentes que enlazan extremos de los fiordos o las islas, de los que veremos muchos). Seguimos por la E6 costeando hacia Rana y Skarberget, donde cogemos el primero de muchos ferrys hacia Bognes. Allí nos desviamos para ver los interesantes petroglifos (Helleristningene på Leiknes, más información en :helleristninger.com), luego vamos a Hatten y acabamos el día haciendo acampada libre en la zona de Drag, al este, entre el lago Storvatnet y el fiordo.

Bodø

Día 3.- Vemos más petroglifos vikingos en Sagelva, y seguimos hacia Kråkmotinden, Sørfjordskardet, Fauske, para llegar a Bodø. Allí cenamos en la estación marítima mientras esperamos el ferry, ya que el anterior estaba ya lleno cuando llegamos. Es una suerte porque zarpamos con la larguísima puesta de sol, con la luna al lado, y llegamos de madrugada a las Lofoten con el amanecer, con una de las experiencias que valen la pena tener en estas latitudes tan septentrionales.

sol de medianoche
Moskenes

Día 4.- Llegada al puerto de Moskenes de madrugada, en la isla de Moskenesøya. Hacemos una excursión clásica bordeando el lago Agvatnet.

lago Agvatnet

Hacemos camping en A, el pueblo turístico pero minúsculo que se ha creado para el turismo en las Lofoten.

Å

Día 5.- Excursión larga por la mañana al refugio Munkebu, imprescindible, y por la tarde, subimos al Reinebringen, una vista que está en TODAS las fotos de la gente que visita este archipiélago. Camping en Hamnøy, islote que domina el panorama de Reine.

Reine desde el Reinebringen
Reine

Día 6.- Visitamos la Bahía de las Ballenas por el Selfjord, aunque no podemos hacer la excursión corta a la playa Kvalvika, y las playas de Ramberg de fina arena, aún en la pequeña isla de Flakstadøya, Recorremos la isla siguiente, Vestvagøy, hacia otras estupendas playas en Myrland y Storsandnes, Kvalnes y Smorten, para dormir en un “rorbu”, una típica cabaña roja de pescadores hoy habilitada para viajeros, en Ballstad.

Henningsvær

Día 7.- Visitamos una minúscula isla desconocida de las Lofoten, Gimsøya, donde el paisaje pantanoso del norte es un refugio perfecto para las aves (Gimsøymyrene naturreservat); atravesamos varios largos puentes para llegar a la mayor de las islas, Austvågøy, donde paseamos por el pueblo de pescadores bastante turístico de Henningsvær, y dormimos por la zona.

Henningsvær

Día 8: Visitamos la capital de esta isla, y hacemos la famosa excursión de la “cabra” de Svolvær, una emblemática montaña cercana, para luego y finalmente Svolvaer. Seguimos hacia el puerto de Fiskebol, para coger un ferry hacia la primera de las Vesterålen, Hadseløya. Llegamos a Melbu, para alojarnos en un hotel tranquilo junto al puerto.

Hurtigrutemuseet en Stokmarknes

Día 9.- Damos una vuelta a la isla hacia Röirvik en el norte, la capital Stokmarknes con el Hurtigrutemuseet, donde hay un barco de pasajeros de 1956, y varios sitios interesantes, para seguir hacia el larguísimo Hadselbrua, un puente que une Hadseløya con Langøya, la isla más grande del archipiélago y la tercera de Noruega, sin contar el lejano archipiélago de Svalbard, pero no tan visitada. Nosotros sí que la recorremos en dos días, el primero vamos en dirección oeste y noroeste, hacia Fleinnes, Frøskeland, Rise, Hovden, Steinsvika. Hacemos pequeñas excursiones o paseos a lo largo del recorrido.

Langøya

Día 10.- El segundo día visitamos Myre, Langenes, Nyksund, hacia el norte de la isla.

Día 11.- Como no hay línea de ferry hacia donde pretendíamos cruzar, bajamos hasta Sortland para atravesar otro gran puente (Sortlandsbrua) y llegar a la isla de Hinnøya, que no podemos visitar, sólo la carretera de la costa que nos lleva hacia Andøya. Aun así, paseamos hacia el Hognfjord, y seguimos hasta Dragnes. Ya en Andøya, hacemos excursiones en la zona de Nøss, Åbergsjord, la playa Sandvika strand i Børra, el curioso “baño” en medio de la nada Bukkekjerka Rasteplass og toalett, el cercano Andoya Space Center, otra playa más en Nordmela, Stave,

Bleik

la espectacular en varios sentidos Bleik, para llegar a dormir en Andenes, en un B&B.

RIB boats en Andenes

Día 12.- Visita al museo de las ballenas en Andenes (The Whale Museum), y salida en RIB boat –lancha súper-rápida- para avistamiento de ballenas. Vemos un cachalote y otras ballenas más pequeñas. Luego cogemos el ferry para cruzar hasta Gryllefjord, ya en la isla de Senja, más al norte de las Vesterålen. Es un lugar aún menos visitado, que vemos lleno de cascadas al atardecer, pero con lugares muy acondicionados como el Bergsbotn utsiktsplattform, plataforma para ver un impresionante panorama en el fiordo. Camping por la zona.

Pic-nic con flores en la carretera

Día 13.- Recorremos esta fascinante isla de Senja, por el Ersfjord, Stønesbotn, Husøyn majakka etc. ¡Y nos quedan ganas de verla mucho mejor!

Senja

Día 14.- Cruzamos desde Botnhamn en ferry hasta Brensholmen, ya en la isla de Kvaløya. Hacemos algunas visitas en nuestro camino hacia Tromsø. Dormimos en un hotel del centro.

Tromsø

Día 15.- Visita de Tromsø, uno de los principales centros neurálgicos del gran norte noruego, con una parte antigua agradable y con muchos museos, restaurantes y cafeterías. Camino de regreso hacia el sur por la carretera E-8 hasta Nordkjosbotn, donde cambiamos a la E-6 hacia Heia, Olsborg y la zona del río Målselv. Seguimos hacia el sur para dormir en un lugar de vistas espectaculares sobre Dalen.

Volviendo desde el norte hacia Evenes

Día 16.- Seguimos la carretera hacia el sur, con algunas visitas más, para coger el primer avión de la mañana en el pequeño aeropuerto de Harstad/Narvik-Evenes.